¿Cómo puedes diseñar tu dormitorio para que tenga un clima ideal? Hemos resumido los puntos más importantes para ti.
Luz
Idealmente, el dormitorio debería estar orientado al sur para recibir más sol en invierno y menos en verano. Además, debe ser posible oscurecer la habitación casi por completo.
Aire fresco:
Ventilar de golpe durante 10 minutos por la noche antes de acostarse y por la mañana al levantarse es suficiente para renovar completamente el aire de la habitación y eliminar la humedad. Si la habitación es lo suficientemente grande, no es necesario dejar la ventana entreabierta o abierta durante la noche. Porque una ventana abierta puede causar enfriamiento por corrientes de aire y dejar entrar demasiada humedad.
Temperatura
La temperatura ideal para un sueño reparador está entre 16 y 18 grados. Si te parece demasiado frío, deberías optar por una manta o pijama un poco más cálidos. En verano puede ser difícil alcanzar esta temperatura en el dormitorio si no tienes aire acondicionado. Lo que puede ayudar mucho son las láminas térmicas en las ventanas para mantener la habitación lo más fresca posible.
Humedad
La humedad relativa debe estar entre el 45 y el 60 %. Si es más seca, las mucosas son vulnerables a los agentes patógenos. Si es más húmeda, existe el riesgo de formación de moho y al cuerpo le cuesta mucho más regular la temperatura.
Ruido
El ruido nocturno puede ser un verdadero asesino del sueño. Por eso, asegúrate de tener un ambiente de descanso lo más silencioso posible, es decir, no elijas el cuarto que da a la calle principal como dormitorio.
Enfoque
El dormitorio debe ser solo para dormir y tener relaciones sexuales, así que elimina todos los dispositivos tecnológicos. En particular, ver televisión y trabajar en el dormitorio está prohibido.







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